Crónica Cataluña.

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Barcelona implementa el sistema Creta para combatir el tráfico y la contaminación.

Barcelona implementa el sistema Creta para combatir el tráfico y la contaminación.

Un ambicioso proyecto de un consorcio de empresas, conocido como Creta, está llevando a cabo pruebas en Barcelona con un innovador sistema que busca mejorar la gestión del tráfico y reducir las emisiones contaminantes en las carreteras con el uso de tres tecnologías disruptivas.

El consorcio está conformado por las firmas MasOrange, Abertis, Cellnex, Indra, Opus RSE, Vinces y Alpha Syltec Ingeniería. Este lunes, se comunicó que el proyecto cuenta con el respaldo del Gobierno español y apoyos de los fondos Next Generation, destacando la importancia de la colaboración público-privada en el desarrollo de soluciones tecnológicas.

La iniciativa recibe una financiación de 2,7 millones de euros procedente de la Unión Europea a través del Proyecto Uico-5G Sectorial, que forma parte de la estrategia del Ministerio para la Transformación Digital. Este esfuerzo se enmarca dentro de la creciente necesidad de modernizar y hacer más eficiente la movilidad urbana y rural en el país.

El lanzamiento de este proyecto coincide con la reciente propuesta de una directiva europea que obligará a los Estados miembros a implementar tecnología de medición remota de emisiones, como la que se está probando actualmente. Opus RSE ha sido responsable de instalar estos sistemas en la carretera C-32, perteneciente a la red de carreteras de la Generalitat de Catalunya. Según esta normativa, se exigirá la medición anual de al menos el 30% de la flota vehicular de cada nación a partir de 2026.

Con la implementación de Creta, las administraciones públicas obtendrán herramientas esenciales para el diseño de políticas de transporte más informadas y basadas en datos concretos, lo que podría contribuir a una gestión más eficiente del tráfico.

El consorcio está utilizando tecnología avanzada como la 5G SA de MasOrange, sistemas de medición remota de emisiones, comunicaciones vehiculares C-V2X y análisis de datos. Esto permite una gestión dinámica de la movilidad que no solo mejora el flujo del tráfico, sino que también promueve el uso de vehículos que generen menos contaminación.

Las pruebas se desarrollan en tres áreas clave. En Barcelona, se está abordando la movilidad interurbana y se están implementando tarifas variables para el acceso a la ciudad, dependiendo de las emisiones reales de los vehículos.

Paralelamente, en Madrid, se lleva a cabo un estudio sobre la gestión del tráfico urbano y las zonas de bajas emisiones. Este sistema está diseñado para facilitar el control del acceso a estas áreas sensibles en función del perfil del vehículo y sus emisiones.

Finalmente, en Irún, se están realizando pruebas para gestionar el tráfico transfronterizo y implementar un sistema de pago por contaminación. Este enfoque permitirá distinguir vehículos pesados en función de sus emisiones reales y generar alertas en tiempo real ante posibles manipulaciones.