La Fiscalía ha solicitado una pena de 19 años de prisión por el delito de asesinato con alevosía para un individuo acusado de quitarle la vida a otro hombre durante una fiesta de ‘chemsex’ en Vallgorguina, un municipio de la provincia de Barcelona. Este caso se llevará a cabo en un juicio con jurado popular que dará inicio el miércoles 8 de octubre en la Audiencia de Barcelona.
De acuerdo con la información proporcionada por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, en la primera jornada se conformará el jurado popular, se procederá a la lectura de los escritos de las partes involucradas y se realizarán las alegaciones iniciales. Será en la sesión del jueves cuando se espera que el acusado ofrezca su declaración ante el tribunal.
El acusado, de nacionalidad británica, llegó a Barcelona el 16 de febrero de 2023 desde Londres para reunirse con la víctima, un hombre de 38 años. Ambos habían planificado un encuentro para participar en una sesión de ‘chemsex’, un término que describe el uso de drogas en un contexto sexual.
La víctima recogió al acusado en el aeropuerto y ambos se trasladaron a una masía en Vallgorguina alrededor de las 21:30 horas, donde se unió un amigo por un tiempo. Tras la partida de este amigo, aproximadamente a las 22:30 horas, los dos comenzaron a consumir varias drogas con el objetivo de intensificar la excitación sexual, entre las cuales estaban la cocaína y el GHB, entre otras, manteniendo relaciones hasta la madrugada.
Sin embargo, a las 2:45 horas, el acusado se dirigió a la cocina, tomó un cuchillo y atacó a la víctima, propinándole varias puñaladas en el pecho y la espalda, mientras este intentaba defenderse y escapar. A pesar de sus esfuerzos, la víctima no logró repeler el asalto y, gravemente herido, logró descender las escaleras y tratar de salir, pero se encontró la puerta cerrada con llave. Entonces optó por saltar desde una altura considerable y logró avanzar unos 15 metros antes de desplomarse, a causa de las lesiones que le ocasionaron la muerte.
El acusado, que lo siguió con el cuchillo aún en mano, abandonó su intención de continuar el ataque al ver a la víctima en el suelo. Fue detenido poco después por la policía autonómica, los Mossos d'Esquadra.
La víctima, que mantenía un vínculo cercano con su hija y relación cordial con su expareja, dejó un importante vacío en su familia tras su trágico fallecimiento. En este sentido, la Fiscalía subraya que el ataque se llevó a cabo cuando la víctima estaba desprevenida y en un contexto de confianza, argumentando que el procesado atacó sorpresivamente, sin que la víctima tuviese posibilidad alguna de defenderse, lo que constituye una clara desproporción en la agresión.
Además, aunque el consumo de drogas derivó en una intoxicación aguda, la Fiscalía aclara que no afectó a las capacidades intelectivas de la víctima, aunque sí alteró moderadamente sus capacidades volitivas, llevándolo a una percepción errónea de la realidad.
La demanda de la Fiscalía no solo incluye la pena de prisión, sino también cinco años de libertad vigilada después de cumplir con la sentencia, periodo durante el cual el acusado deberá someterse a un tratamiento de rehabilitación por su adicción a las drogas y a un curso de educación sexual relacionado con su consumo.
En términos de responsabilidad civil, se busca una indemnización de 400.000 euros para la hija de la víctima, así como 50.000 euros para cada uno de sus padres y 30.000 euros para su hermana por los daños sufridos.
El juicio contará con el testimonio de un vecino que escuchó los gritos y alertó a los servicios de emergencia, además de amigos de la víctima, profesionales de la salud que atendieron al acusado y familiares de la víctima, entre otros. En total, se prevé que pasen por la sala del jurado 35 testigos durante los tres días que tendrá la vista, con un desenlace esperado para el lunes 20 de octubre, cuando se entregará el caso al jurado.
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