Crónica Cataluña.

Crónica Cataluña.

El grupo Adolescència Lliure de Mòbil insta a Educació a regular de forma "definida" las escuelas

El grupo Adolescència Lliure de Mòbil insta a Educació a regular de forma

El grupo Adolescència Lliure de Mòbil ha instado a la Conselleria de Educación de la Generalitat a establecer una regulación clara sobre el uso de los smartphones en el ámbito educativo. Consideran que esta decisión no puede dejarse en manos de cada centro.

La portavoz de la iniciativa, Elisabet Garcia, ha expresado en una entrevista con Europa Press su apoyo a la prohibición del uso de los teléfonos inteligentes en los centros educativos, incluyendo los patios. Según ella, los niños deben concentrarse en su educación y tener un smartphone no les aporta nada. Propone restringir su uso en los centros y proporcionar recursos para hacerlo, como taquillas para guardar los dispositivos.

La Conselleria de Educación y el Consell Escolar de Catalunya (CEC) han anunciado que a partir de enero darán orientaciones a los centros sobre cómo regular el uso del móvil en el ámbito educativo. Sin embargo, la portavoz considera que estas medidas pueden ser insuficientes y afirma que el departamento debe regular de forma clara el uso del móvil en todos los centros para evitar desigualdades.

La iniciativa Adolescència Lliure de Mòbil surgió a raíz de un grupo de WhatsApp creado por Elisabet Garcia para los padres de alumnos del barrio del Poblenou de Barcelona. El objetivo es concienciar sobre el uso de los smartphones entre los adolescentes, especialmente cuando entran en el instituto. Esta iniciativa defiende que los niños no deberían tener un móvil a los 12 años, como la presión social indica, sino que la edad adecuada para tener un smartphone según los expertos es a los 16 años.

Además de retrasar la edad para el uso del móvil, la iniciativa promueve la educación sobre temas como contenido sexual en redes sociales e Internet. También sugiere alternativas como teléfonos sin internet o relojes con algunas aplicaciones pero sin llegar a ser un smartphone.

La iniciativa ha participado en reuniones con instituciones educativas y busca el apoyo de las familias para retrasar el primer smartphone de sus hijos hasta los 16 años y educarles sobre los riesgos de estos dispositivos.