• jueves 01 de diciembre del 2022

El Supremo condena a Reguant a una multa de 13.500 euros por no responder a Vox en el juicio del 'procés'

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La Fiscalía solicitaba una lástima de 4 meses de prisión y también inhabilitación por un delito de desobediencia grave a la autoridad

El Tribunal Supremo ha culpado a la miembro del congreso de los diputados de la CUP en el Parlament de Cataluña Eulàlia Reguant a una multa de 13.500 euros por desobediencia grave a la autoridad al negarse a responder a las cuestiones de la acusación habitual de Vox a lo largo del juicio del 'procés', donde compareció como testigo en el mes de febrero de 2019.

Así, los jueces han desechado condenar a Reguant a 4 meses de prisión y también inhabilitación, como solicitaba la Fiscalía, al estimar que no hay causas para decantarse por la pena mucho más grave sosprechada legalmente en un caso así, singularmente por las secuelas que tendría en su condición de miembro del congreso de los diputados, que --a juicio del tribunal-- superaría el principio de proporcionalidad de la pena.

En una sentencia, obtenida por Europa Press, los jueces concluyeron que lo pertinente es condenar a Reguant a la pena de nueve meses de multa con una cuota día tras día de cincuenta euros, lo que se traduce en 13.500 euros.

En 34 folios, el Supremo ha subrayado que la negativa de la dirigente de la CUP a cumplir el orden del tribunal del 'procés' fue "visible", "indudable", "clara y patente". Según explicó, la actitud de Reguant "traspasó precisamente los límites de su independencia ideológica y de conciencia".

Los jueces han considerado que la miembro del congreso de los diputados del Parlament no se encontraba frente a un "ejercicio lícito de la independencia de expresión, precisamente con limite en un caso así para asegurar la autoridad y la imparcialidad del poder judicial". Y han recordado, además de esto, que es obligación de los presentes acatar las "órdenes lícitas dadas por los tribunales".

Así las cosas, el tribunal hizo hincapié en que "no hay un derecho general de desobediencia compuesto por predisposición constitucional o legal alguna".

En este sentido, los jueces han puntualizado que el reproche penal a Reguant no se basa en su posicionamiento ideológico, sino "se dirige al deber de colaboración con la justicia, y de respeto al comienzo de autoridad y al orden público".

En la sentencia, el tribunal ha señalado que la oposición de Reguant a responder fue "obstinada", "completamente pensada y decidida", con actitud de abierta y pertinaz negativa a asumir los deberes que la ley impone a los presentes.

Para el Supremo, la desobediencia de la dirigente recubre una "particular gravedad" por el hecho de que no solo vulnera el principio de autoridad, sino asimismo perjudica de forma indirecta "el buen desempeño de la Administración de Justicia, el orden público y el derecho de defensa".

NO PUEDE HABER "DAÑO MORAL" SIN QUE SE FORMULE PREGUNTA

Con esta sentencia, el Supremo ha desechado los razonamientos que defendió la dirigente a lo largo del juicio del pasado 28 de septiembre, en el momento en que demandó para sí una sentencia absolutoria.

Reguant explicó que no deseó responder a las cuestiones de Vox por el hecho de que hubiera sido "legitimar a los que van en oposición a las políticas de género", que, además de esto, son "xenófobos" y "machistas". "Y eso va contra mis principios", destacó.

Los jueces han contestado que "es imposible" comprender por adelantado si un interrogatorio va a perjudicar o dañar materialmente o éticamente a un individuo si el interrogante no fué formulada. "Ello no resulta viable, y eso fue lo que ocurrió en el presente caso", ha señalado el tribunal, que ha insistido en que "es imposible charlar a priori de daño ética alguno".

En este sentido, el Supremo ha recordado que Vox era una acusación "adecuadamente personada" y que la negativa de Reguant sin saber el contenido de sus cuestiones, "por más que su ideología no sea coincidente o completamente contraria con la del partido", no justifica su actitud.

La miembro del congreso de los diputados de la CUP asimismo llegó a decir en el juicio que si el tribunal le hubiese dado la posibilidad de vehicular las cuestiones de Vox por medio de su presidente, el magistrado Manuel Marchena, "sí habría contestado" a las cuestiones. Así, la defensa señaló que la dirigente no se opuso a ayudar con la Justicia, pues habría estado preparada para responder al tribunal. El Supremo ha considerado demostrado que se opuso a conciencia de las secuelas.

También, Reguant insistió en que no se le podía condenar por lo ocurrido a lo largo del juicio del procés por el hecho de que ahora pagó una multa por este motivo. A su juicio, siendo sentenciada se vulneraría el principio 'non bis in idem', un derecho primordial que establece que un individuo no puede ser sancionada un par de veces por exactamente los mismos hechos.

El tribunal ha respondido que "en ningún caso" la sanción de 2.500 euros podría sospechar una infracción al comienzo 'non bis in idem' y ha recordado que la ley "diferencia 2 medidas respecto del testigo que se niega a testificar": "la multa de visible carácter disuasorio o coercitivo" y el trámite por el delito de desobediencia grave a la autoridad.

Además, el Supremo ha descartado utilizar la atenuante de dilaciones incorrectas, al estimar que el periodo de tiempo de enjuiciamiento no fué "elevado".

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