Crónica Cataluña.

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Jordi Mas (Boqueria) aclama el pacto con el Ayuntamiento para poner fin al caos de la oferta.

Jordi Mas (Boqueria) aclama el pacto con el Ayuntamiento para poner fin al caos de la oferta.

La reciente reforma del mercado de la Boqueria en Barcelona ha sido recibida con optimismo por parte de su presidente, Jordi Mas, quien celebra el acuerdo con el Ayuntamiento que establece que al menos el 50% de las ventas deberán ser de productos tradicionales. Sin embargo, Mas no oculta su escepticismo respecto a la capacidad de atraer nuevamente a los barceloneses al mercado, afirmando que el futuro es incierto.

En una reciente entrevista, Mas destacó la creciente tendencia hacia la venta de productos de consumo inmediato, lo que ha desdibujado la propuesta original del mercado. Con la nueva normativa prevista para entrar en vigor en la primavera de 2026, confía en que esta medida pueda restaurar la autenticidad del emblemático espacio.

El presidente de la Boqueria también mencionó que muchos comerciantes han adaptado su oferta en respuesta a la demanda de los visitantes y al horario de atención, citando el ejemplo de una carnicería que alterna entre la venta de carnes durante la mañana y empanadillas por la tarde. Este tipo de cambios puede complicar la implementación de la nueva norma.

Según lo acordado, las obras de reforma comenzarán en el verano de 2026 y contemplan un reordenamiento de las paradas, además de trabajos significativos como la eliminación del amianto y la mejora de la estructura. Mas expresó que, a diferencia de otros mercados, no ve viable mover la Boqueria a una carpa durante el proceso de remodelación, aunque sugirió que podría ser necesario para la sección de pescaderías.

A pesar de estos avances, Mas subrayó que la gran preocupación entre los comerciantes sigue siendo la recuperación del público local. “¿Podemos confiar en que los barceloneses regresen a comprar productos tradicionales? Esa es la inquietud que nos asalta, y lamentablemente, no podemos predecir lo que pasará”, declaró Mas.

La Boqueria, situada en una zona de alta afluencia turística, enfrenta el desafío de atraer a un público que a menudo es más temporal que local. Mas espera que la reforma y el cambio en la oferta ayuden a conservar “la esencia” del lugar y, al mismo tiempo, fomentar un acceso renovado desde la plaza de la Gardunya, considerada por él como la “puerta del barcelonés”, invitando a los residentes a visitar el mercado en horarios menos concurridos.

Aunque el mercado ha estado evolucionando hacia la venta de productos preparados, Mas recuerda que la Boqueria se distingue por ser el "mercado de Catalunya con la mayor variedad de productos frescos". También destacó el valor único de los comerciantes de la Boqueria, quienes aportan profesionalismo, experiencia y una rica historia familiar que ha pervivido a lo largo de diversas generaciones.

Mas señaló que hay menos traspasos de puestos en la Boqueria en comparación con otros mercados y, al ser cuestionado sobre la posibilidad de que grandes cadenas de distribución entren en el mercado, opinó que sería complicado. En su opinión, el gobierno local tiene la intención de proteger el pequeño comercio y mantener la identidad del mercado.