• domingo 5 de febrero del 2023

La hostelería catalana espera recobrar las cantidades de 2019 este verano pese en alza de costos

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El mercado extranjero vuelve a Catalunya, a salvedad del ruso

BARCELONA, 1 Ago.

La hostelería catalana espera cerrar la temporada de verano con cantidades que igualen las de 2019, año antes de la pandemia de coronavirus, a pesar de que los costos, globalmente, están en alza a consecuencia de la inflación.

En afirmaciones a Europa Press, expertos del campo han argumentado que la vuelta a la normalidad es consecuencia de la reactivación del mercado en todo el mundo, de la sepa de limitaciones y de las ganas de la población de regresar a salir de vacaciones tras un par de años marcados por la pandemia.

Aun de esta forma, el presidente de la Asociación Corporativa de Agencias de Viajes Especializadas (Acave), Jordi Martí, ha advertido de que "sólo algunas de las sendas aéreas están andando absolutamente", conque puede suceder que la oferta de agosto no sea bastante para contemplar su demanda: las sendas mucho más perjudicadas son a Rusia, por la guerra, y a China y Japón, por las limitaciones.

Sin embargo, "hay países que se están favoreciendo" como destino turístico desde Catalunya de que otros tengan limitaciones: América del Sur y Estados Unidos, Oriente Próximo y Asia por norma general, la Cuenca del Mediterráneo y, singularmente, África; al tiempo que a corta distancia resaltan las islas.

También explicó que las reservas de última hora para viajar "salen muy caras", aparte de por la inflación, por un nivel de demanda que el ámbito no aguardaba; no obstante, al paso que el emisor está alcanzando unas cantidades muy positivas, al ámbito de viajes receptivo de turistas en Catalunya le está costando mucho más arrancar.

A las agencias de viaje que reciben turistas les está afectando en especial la carencia de turismo ruso, "fundamental y consolidado, y que dejó de venir", si bien es sustituido, en parte, por el turismo de cercanía.

Con todo, aseguró que todos y cada uno de los expertos del ámbito están tratando no disparar los costes para no ahuyentar la demanda, que sigue teniendo ganas de salir, pues los ciudadanos "estuvieron un par de años con aquel viaje en el cajón, con promesas, economizando".

El directivo general del Gremi d'Hotels de Barcelona, Manel Casals, ha festejado que la localidad tiene "toda la planta hotelera abierta", en contraste al año pasado, en que las cantidades del ámbito se han quedado atascadas, con lo que la ocupación se aproxima a la de 2019, girando el 85%.

El gerente del Gremi d'Hostaleria de Sitges --entre las localidades mucho más demandadas de la costa de Barcelona--, Alejandro Eguía, ha asegurado que "la demanda responde bien", con ocupaciones cerca del 90%, y con una subida de costes que asimismo repercute sobre las cartas de sitios de comidas o sobre ocupaciones.

La presidenta de l'Associació Turística d'Apartaments Costa Brava-Pirineu de Girona, Esther Torrent, ha asegurado que julio se ha cerrado con ocupaciones medias del 80% y que, en el mes de agosto, se estima lograr el cien%, más que nada en sitios de costa.

Ha señalado la restauración de los mercados franceses y alemán, la consolidación del nacional, de unas estancias mucho más largas y una dilatación de la temporada hasta octubre, más allá de que se mostró "sensato" de cara a septiembre, por la situación macroeconómica.

En Girona, además de esto, resalta la oferta de cámpings: de esta forma lo explicó el vicepresidente de la Associació de Càmpings de Girona, Josep Maria Pla, que resalta asimismo la vuelta del turista extranjero, y que la demanda "se termina de atestar" con el nacional.

Aunque los cámpings han incrementado sus costes gracias a la subida de los costos de la energía y de la inflación, Pla afirma que "todavía no repercute en la demanda, pues el cliente es siendo consciente de que todos y cada uno de los costes suben mucho".

El representante de la Federació d'Empresaris d'Hostaleria i Turisme de Tarragona, Xavier Guardià, ha sostenido que, si bien las cantidades de ocupación de este verano "se están aproximando" a las de 2019, se aprecia la falta del mercado ruso, eminentemente en los hoteles, al tiempo que los cámpings y los pisos no la padecen tanto.

Aunque el empresario es "precavido, por el hecho de que hay mucha rivalidad", Guardià ha reconocido que los costes en Tarragona asimismo van en alza, algo que por ahora tampoco repercute en la demanda, entre la que resalta el mercado español, francés, alemán, holandés, belga y también irlandés, al paso que el británico se queda estancado.

En 2021, Lleida resaltó entre todas y cada una de las provincias catalanas por ser una destinación menos requerida que las ribereñas, pero que al unísono ofrecía unas estancias fundamentadas en las ocupaciones al aire libre, algo muy buscado a lo largo de la pandemia de coronavirus, con lo que fue la única que superó las cantidades de 2019.

Y, este año, la meta de los hoteleros de Lleida es "consolidar" la demanda del año pasado, según el secretario general en Federación Hosteleria de Lleida, Ramon Solsona, que, no obstante, no piensa que se logren sobrepasar las ocupaciones del año pasado y que resalta que allí asimismo subieron los costes, si bien de manera contenida.

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