• lunes 03 de octubre del 2022

Las víctimas de los atentados del 17-A sufren "padecimiento discreto continuado" 5 años después

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La presidenta de la Uavat insta a realizar autocrítica y a progresar los protocolos

BARCELONA, 15 Ago.

La presidenta de la Unidad de Atención y Valoración a Afectados por Terrorismo (Uavat) y sicóloga forense, Sara Bosch, explicó que, cinco años tras los atentados del 17 de agosto de 2017 en Barcelona y Cambrils (Tarragona), las víctimas sufren "un padecimiento discreto continuado", transformándose en personas mucho más grises, atacables, inseguras y habituadas a eludir ocasiones.

En una entrevista de Europa Press, Bosch ha asegurado que las víctimas "evitan viajar, proceder a zonas turísticas, a centros comerciales o aun sentarse a una terraza para reducir ocasiones donde probablemente halla peligro".

"En instantes como estos, en el momento en que hay aniversarios del atentado, las experiencias se reviven y se regresa a rememorar, instante en el que los damnificados tienen angustia y también insomnio. Estos cinco años, si les cuestiones a los damnificados cuanto tiempo pasó, te afirmarán que fue ayer. El tiempo para ellos se congeló el 17 de agosto de 2017", ha recalcado.

En un primer instante, las víctimas o familiares de víctimas tienen afectaciones sicológicas y trastornos por agobio postraumático, con lo que precisan asistencia de expertos para arrancar "un mecanismo de supervivencia y continuar con su historia".

Bosch ha sugerido a la gente con experiencias de esta clase que procuren a un profesional especialista en trauma y que se dejen asesorar, pues es la única forma de impedir: "Más que nada que prosigan enfocándose en las cosas lindas de la vida, que existen muchas, que no las dejen de ver. Esto únicamente es la cruz de la moneda, pero hay una cara asimismo, y que se apoyen en la multitud que les desea, que prosigan activos y que se dejen asistir".

La sentencia penal reconoce a 350 personas como víctimas, y que el 30% están representadas por una acusación especial --20% por la asociación 11-M y el diez% por otros abogados--, al tiempo que el 70% sobrante únicamente están representadas por la Fiscalía: "No entendemos si saben que están en la sentencia penal, quizás absolutamente nadie les informó".

Bosch ha sostenido que hay 2 vías para hallar indemnizaciones: la vía administrativa, que la única rivalidad administrativa para indemnizar a las víctimas es el Ministerio de Interior, y la vía penal.

Para hallar una indemnización administrativa se deben llevar a cabo trámites desde la unidad médica de la Dirección General de Apoyo a Víctimas de Terrorismo del Ministerio, que les hacen revisión para poder ver las lesiones y ver si derivan de manera directa del atentado: "Frecuentemente les comentan que ellos no están en los listados aportados por la Generalitat, que no estaban en la trayectoria de la furgoneta, o que no han aportado un informe hecho exactamente el mismo día del atentado".

Por otro lado, por la vía penal se alcanzan las indemnizaciones con una sentencia estable, si bien las víctimas deberán regresar a realizar el trámite y la unidad médica volverá a apreciar las lesiones y planteará una cuantía económica: "En la victimización principal del atentado, se añade la victimización secundaria y las piedras en el sendero, la sensación de que las víctimas no importan y que unicamente se hace politiqueo", ha criticado Bosch.

Ha manifestado que en la sentencia hay nombres y lesiones, pero ha lamentado: "No son nombres en una sentencia, son vidas. El atentado viene, nos destruye a todos, nos paraliza, pero después no contamos temor, volvemos a caminar por las Ramblas, la vida prosigue. Yo comprendo que no tenemos la posibilidad de ir con temor, pero debemos comprobar los protocolos y realizar autocrítica para progresar las cosas".

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