Crónica Cataluña.

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Letonia y Lituania rechazan reconocer el catalán en la UE, manteniendo la discusión abierta a nivel técnico.

Letonia y Lituania rechazan reconocer el catalán en la UE, manteniendo la discusión abierta a nivel técnico.

Al menos dos delegaciones, la de Letonia y Lituania, se han mostrado abiertamente en contra de modificar el reglamento que rige el uso de las lenguas oficiales de la UE para incluir el catalán, euskera y gallego, si bien el debate seguirá a nivel técnico en el seno de los Veintisiete ya que un mayor número de socios se han mostrado dispuestos a seguir discutiendo si España detalla cuestiones clave como el coste o su encaje legal.

En el debate llevado a cabo en el Consejo de Asuntos Generales de la UE en Luxemburgo, tanto el ministro de Asuntos Exteriores de Letonia, Krisjani Karins, como su colega lituano, Gabrielius Landsbergis, han expresado su rechazo a la propuesta de incluir el catalán, euskera y gallego en el reglamento, debido al posible "impacto político" que esto podría tener en otros Estados miembros con minorías lingüísticas, como es el caso de sus países.

Por otro lado, varios países han mostrado disposición a seguir discutiendo sobre la propuesta española, pero enfatizando la necesidad de un análisis técnico más detallado. Esto demuestra que el Gobierno de España aún no ha atendido la solicitud previa de varios Estados miembros de evaluar el impacto económico, práctico y legal de cualquier modificación.

El ministro de Asuntos Exteriores en funciones, José Manuel Albares, ha defendido la disposición de España a asumir el coste total que conllevaría el reconocimiento de las tres lenguas cooficiales, a pesar de que la inclusión en el reglamento europeo implicaría que la traducción e interpretación de estas lenguas serían financiadas con fondos de la Unión Europea.

Después de este segundo debate a nivel de ministros de la UE, se espera que España presente una propuesta revisada que tenga en cuenta las preocupaciones de los demás Estados miembros, especialmente en relación a las dudas legales y el costo. Además, se ha solicitado a la Comisión Europea que realice una evaluación detallada del costo de cada una de las lenguas, según fuentes cercanas al debate.