Borrell advierte sobre la normalización de la polarización y su impacto en la cohesión social
El ex alto representante de la Unión Europea, Josep Borrell, ha señalado que la polarización política en las democracias occidentales se está normalizando, sin que se perciba un aumento de conflictos visibles. En su intervención en el Anuario Internacional del Cidob 2026, Borrell advirtió que esta tendencia afecta a instituciones fundamentales y puede socavar el pluralismo político.
En un contexto de retroceso democrático global, Borrell destacó que los sistemas democráticos enfrentan desafíos internos, donde el autoritarismo se infiltra gradualmente a través de discursos y acciones que parecen normales. La creciente influencia de la extrema derecha en diferentes países, impulsada por discursos antiinmigración y desigualdades sociales, refuerza esta tendencia.
Estas dinámicas tienen implicaciones directas en la estabilidad institucional y en la confianza ciudadana. La pérdida de apoyo a las democracias puede facilitar el avance de modelos autoritarios y reducir la cohesión social, especialmente en momentos previos a citas electorales en países clave como Estados Unidos, Brasil, Israel, Francia y España.
Borrell enfatizó que la lucha contra las desigualdades sociales y la recuperación de la confianza en las instituciones son esenciales para evitar que el populismo y la extrema derecha se conviertan en alternativas viables a la democracia. La percepción de abandono y desigualdad alimenta discursos que deslegitiman las democracias.
El análisis también subrayó la importancia de controlar los avances tecnológicos desde un enfoque democrático, para evitar que estas herramientas refuercen la desinformación y la polarización. La cohesión social, en definitiva, aparece como un elemento clave para fortalecer los valores democráticos en un contexto de creciente incertidumbre.
De cara al futuro, el desafío consistirá en fortalecer las instituciones y promover una ciudadanía más participativa y consciente, ante un panorama global donde las democracias enfrentan un proceso de consolidación y resistencia a las tendencias autoritarias.