Falta de instaladores cualificados amenaza la transición energética en Catalunya
El sector de la instalación en Catalunya enfrenta una grave escasez de profesionales calificados. Actualmente, requiere cerca de 21.853 expertos para cumplir con los objetivos energéticos y climáticos de la comunidad. La falta de mano de obra limita proyectos de energías renovables, autoconsumo y movilidad eléctrica.
Este déficit se produce en un contexto donde las tecnologías, el marco normativo y la inversión están en marcha. Sin embargo, la escasa incorporación de mujeres en formación profesional agrava la situación, reflejando un problema estructural en el sector. La situación podría frenar la transición energética y afectar el cumplimiento de metas a largo plazo.
La carencia de profesionales no solo pone en riesgo la implementación de medidas ecológicas, sino que también impacta en la economía y competitividad del sector. El informe advierte que la demanda crecerá un 12% respecto al año anterior, y que en 25 años Catalunya necesitará incorporar aproximadamente 107.000 instaladores más.
Este problema refleja la necesidad de políticas que promuevan la formación y la igualdad de género en sectores técnicos. La baja participación femenina en formación profesional agrava la crisis y limita la diversidad del mercado laboral.
En el contexto político, la comunidad autónoma busca avanzar en sus compromisos de transición energética, aunque enfrenta obstáculos estructurales. La atención a esta problemática es crucial para evitar retrasos en los objetivos de descarbonización y sostenibilidad.
Mirando hacia el futuro, la solución requiere un compromiso integral que involucre a administraciones, empresas y academia. Solo así Catalunya podrá afrontar con éxito la transformación energética y cumplir sus metas de crecimiento sostenible en los próximos años.