Junts exige comparecencias por expulsión de cantantes en la Sagrada Família
El grupo parlamentario de Junts ha solicitado formalmente la comparecencia del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y de la consellera Núria Parlon, en el Congreso y en el Parlament. La petición surge tras la expulsión de 'cantaires' durante la bendición de la Torre de Jesús en la Sagrada Família, un acto protagonizado por el papa León XIV el pasado miércoles.
Este episodio se enmarca en una tensión política creciente en Cataluña, donde las actuaciones policiales en eventos simbólicos y la gestión de la libertad de expresión generan controversia. La Generalitat y las fuerzas del Estado mantienen posturas opuestas respecto a la actuación policial y sus criterios, en un contexto marcado por la lucha por la identidad cultural y la autonomía.
Para Junts, la expulsión de los 'cantaires' representa una vulneración de derechos fundamentales. La formación denuncia que las acciones policiales, atribuibles a las órdenes del Estado, fueron desproporcionadas y afectan a la libertad de expresión y participación ciudadana. La petición de comparecencia busca esclarecer quién dio las órdenes y qué criterios se siguieron en la actuación policial.
Desde el punto de vista político, este incidente refleja la persistente tensión entre Cataluña y el Estado, en un momento en que la gestión de la autonomía y la cultura catalana sigue siendo un elemento de conflicto. La visita papal y la presencia del catalán en eventos oficiales se convierten en símbolos de resistencia identitaria para ciertos sectores políticos y sociales.
El episodio también evidencia la problemática en la coordinación y el uso de la fuerza por parte de las fuerzas policiales, que en ocasiones generan percepciones de represión o censura. La reacción de Junts busca, además, poner en evidencia las contradicciones en las explicaciones oficiales y defender el derecho a la expresión cultural en espacios públicos y religiosos.
Mirando hacia adelante, este tipo de incidentes puede incrementar la tensión entre las instituciones catalanas y el Estado español. La demanda de comparecencias y la denuncia pública podrían marcar un punto de inflexión en el debate sobre la gestión de la seguridad y la libertad cultural en Cataluña, en un contexto en el que la reivindicación de la identidad continúa siendo un tema central.