La compraventa de edificios en Barcelona cae un 31% tras la regulación del alquiler en 2025
La adquisición de edificios completos en Barcelona disminuyó un 31% en 2025, tras la entrada en vigor de la normativa que regula los precios del alquiler en marzo de 2024. En total, se registraron 149 operaciones en ese año, frente a las 217 del anterior, según el informe semestral de la Zona de Mercado Residencial Tensionado (ZMRT) del Observatori Metropolità de L'Habitatge de Barcelona (O-HB).
Este descenso se enmarca en un contexto de cambios en el mercado inmobiliario, donde las medidas regulatorias buscan limitar la especulación y priorizar la demanda residencial. Desde 2021, la tendencia ha sido de una moderación en la compraventa, con una caída significativa en 2025, tras años de aumentos moderados.
Las implicaciones de esta tendencia apuntan a una menor entrada de fondos buitres en el mercado, dado que la regulación ha reducido la rentabilidad de las operaciones especulativas. Además, la demanda residencial se mantiene más estable, en contraste con ciudades como Madrid, donde los precios continúan subiendo rápidamente y expulsando a las familias.
Expertos consideran que las medidas están logrando contener el incremento de los precios de compra y alquiler, aunque todavía no se pronostican cambios definitivos. El informe señala que el precio medio de alquiler en 2025 fue de 1.161 euros mensuales, por debajo de los 1.193 euros de principios de 2024, y bastante por debajo de los 1.429 euros que se habría alcanzado sin regulación.
Desde el punto de vista social, la regulación ha reducido la brecha entre los ingresos familiares y el coste del alquiler. Entre 2000 y 2023, los ingresos aumentaron un 87,8%, mientras que los precios se multiplicaron por casi dos, pero desde la regulación, esa diferencia se ha reducido en 21,1 puntos porcentuales.
Por último, el informe también destaca una caída del 53% en los contratos de alquiler de temporada en el último trimestre de 2025, evidenciando un efecto disuasorio ante regulaciones recientes. Sin embargo, los expertos no se atreven a predecir si esta tendencia continuará o si se estabilizará en los próximos años, ante la incertidumbre política y económica.