La izada de la senyera en el Parlament marca el inicio de la Diada con presencia política y cultural
El Parlament de Catalunya ha celebrado la tradicional izada de la senyera, símbolo nacional, en el marco de la vigilia de la Diada. El acto, que contó con la presencia del presidente de la Generalitat, Salvador Illa, el presidente del Parlament, Josep Rull, y el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, fue el segundo en su historia en realizarse de manera anual en la sede parlamentaria desde que se recuperó en 2022. La bandera, de 54 metros, fue instalada en 2025 en un espacio permanente para reforzar la solemnidad y la importancia del símbolo patrio.
El acto contó con una amplia representación institucional y política, incluyendo miembros del Govern, la Mesa del Parlament, delegados gubernamentales, expresidentes de la Generalitat, líderes sindicales y diputados de distintos grupos parlamentarios. No obstante, no asistieron representantes de algunos partidos de ámbito estatal con presencia en el Parlament, como PP y Vox, aunque sí acudió el líder popular en Barcelona.
La ceremonia se inició con el traslado de la senyera por parte de la Guàrdia d'Honors de los Mossos d'Esquadra, acompañada de interpretaciones musicales tradicionales catalanas y la proyección de discursos históricos, como el de Pau Casals en la ONU. El acto culminó con la interpretación del himno 'Els Segadors' por el Orfeó Català, consolidando la carga simbólica y cultural de la celebración.
Este acto refleja las tensiones políticas en torno a la celebración de la Diada, que en los últimos años ha sido escenario de reivindicaciones independentistas y de debates sobre la identidad catalana. La presencia de diversas instituciones y figuras políticas refuerza la dimensión institucional del evento, que busca mantener viva la memoria y las tradiciones del país en un contexto de polarización política.
El acto en el Parlament sienta las bases para una conmemoración que, aunque marcada por la solemnidad, también evidencia las divisiones internas y los debates sobre el futuro del autogobierno. La recuperación de esta tradición en la sede parlamentaria puede interpretarse como un intento de fortalecer la identidad catalana desde las instituciones, en un momento de creciente tensión política en la región.
De cara a los próximos años, la celebración de la Diada en el ámbito institucional puede convertirse en un escenario clave para reafirmar las demandas soberanistas o buscar un mayor reconocimiento político. La presencia de diferentes actores políticos y sociales continuará siendo determinante para definir el carácter y el impacto de esta conmemoración en el panorama catalán.