La llamarada en Sants se prevé que se extinga en horas tras control del escape de gas
El incendio originado en la estación de metro de Plaça de Sants, en Barcelona, está en proceso de autoextinción. Los Bombers de Barcelona anticipan que la llamarada desaparecerá en las próximas horas tras sellar el escape de gas que la alimentaba.
La deflagración ocurrió tras una fuga en las obras de la estación y fue controlada con una estrategia que permitió mantener la seguridad. La red de distribución de gas, entrelazada y compleja, requirió múltiples intervenciones para detener el escape.
El incidente no provocó daños mayores en las viviendas cercanas, y las afectaciones en la actividad residencial son consideradas mínimas. Los ocho heridos, dos de gravedad, evolucionan favorablemente, según las autoridades municipales.
El Ayuntamiento de Barcelona ha informado a los vecinos y ha tomado medidas para mantener la calma, instando a seguir las recomendaciones de seguridad y a evitar salir a balcones o manipular persianas en las zonas afectadas.
Desde una perspectiva política, este suceso pone en evidencia la necesidad de reforzar los protocolos de seguridad en obras públicas y en infraestructuras críticas, así como la gestión de emergencias ante posibles riesgos relacionados con el gas. La respuesta coordinada entre diferentes administraciones ha sido clave para evitar mayores daños.
De cara al futuro, se espera que las labores de obturación de las tuberías y la evaluación de daños permitan evitar incidentes similares, al tiempo que se refuerzan las inspecciones en las instalaciones de gas en la ciudad. La atención se centra ahora en garantizar la recuperación completa de la zona y la seguridad de sus residentes.