La síndica de Greuges exige medidas para aliviar el calor en las aulas catalanas
La Síndica de Greuges, Esther Giménez-Salinas, ha alertado sobre la creciente problemática del calor en las aulas en Cataluña. En los últimos dos años, las quejas y consultas relacionadas han aumentado de manera significativa, alcanzando las 150 en junio de 2025-2026. La institución considera urgente implementar medidas eficaces para garantizar condiciones adecuadas en los centros educativos.
Este incremento refleja un contexto donde las altas temperaturas afectan a múltiples escuelas, especialmente en un escenario de cambio climático que intensifica los episodios de olas de calor en la región. La situación no solo compromete el bienestar del alumnado, sino que también puede perjudicar el rendimiento académico y la salud de los estudiantes.
El impacto de esta problemática trasciende el ámbito escolar, generando preocupación en las autoridades educativas y políticas. La Generalitat ha puesto en marcha una hoja de ruta que contempla la recogida de datos, auditorías y acciones inmediatas, como la instalación de ventiladores, para mitigar los efectos del calor.
Este desafío refleja también la necesidad de respuestas coordinadas entre diferentes niveles de gobierno. La oposición política ha criticado la lentitud en la implementación de soluciones, mientras que el gobierno ha insistido en su compromiso con mejorar las condiciones en los centros educativos.
De cara al futuro, la situación plantea la importancia de incorporar medidas de adaptación al cambio climático en la planificación educativa. La experiencia en Cataluña puede servir de referencia para otras comunidades que enfrentan problemáticas similares en sus escuelas.
En un contexto más amplio, la gestión del calor en las aulas se convierte en un indicador de la capacidad de las instituciones para responder ante los efectos del cambio climático, garantizando derechos fundamentales como el acceso a una educación en condiciones saludables.