Los Presupuestos de 2026 aprueban un gasto récord con apoyo de PSOE, ERC y Comuns
El Parlament ha aprobado los Presupuestos de la Generalitat para 2026, con un gasto total de 49.162 millones de euros, un incremento del 10,3% respecto a 2025. La ley ha sido respaldada por PSC-Units, ERC y Comuns, en un contexto de negociaciones prolongadas y acuerdos condicionados. La aprobación supone un paso importante para el Govern de Salvador Illa, que busca estabilidad en medio de un escenario político complejo en Cataluña.
Este logro llega tras meses de negociaciones marcadas por tensiones con ERC y los Comuns, principalmente por los pactos con el Gobierno central y las expectativas de recaudación fiscal. La aprobación del presupuesto refleja un esfuerzo por consolidar la agenda social y ampliar la inversión en salud, educación y servicios sociales, que acaparan cerca del 75% del gasto público. La Generalitat prevé además un aumento del 30,6% en la recaudación fiscal propia y una inversión histórica en infraestructura y servicios públicos.
Estas cuentas refuerzan la posición del Govern para afrontar los retos económicos y sociales que enfrenta Cataluña, en un contexto de incertidumbre política y electoral. Sin embargo, también evidencian las dificultades para mantener un consenso estable en un escenario fragmentado, donde partidos como Junts y la CUP mantienen posturas críticas respecto al proyecto. La perspectiva futura dependerá de la capacidad del Ejecutivo para gestionar las negociaciones y cumplir los compromisos de inversión y reforma social.
Desde una perspectiva política, la aprobación de estos presupuestos puede consolidar la posición del Govern, aunque la fragmentación del parlamento y los próximos procesos electorales en 2027 y 2028 auguran un escenario de negociaciones continuas y posibles cambios en las alianzas políticas. La voluntad del Ejecutivo de agotar la legislatura sin nuevas cuentas públicas también condiciona la hoja de ruta a medio plazo, en un contexto de posible revisión del modelo de financiación.
En definitiva, los Presupuestos de 2026 representan un esfuerzo de consolidación social y económica, en un marco político marcado por la negociación y la incertidumbre. La evolución futura dependerá en gran medida de la capacidad del Govern para mantener el apoyo parlamentario y afrontar los retos que plantea la complejidad política en Cataluña.