Procicat en alerta por oleaje intenso en el noreste de Cataluña este domingo.
BARCELONA, 28 de marzo. La Generalitat ha decidido activar el protocolo Procicat debido a las condiciones meteorológicas adversas que se esperan este domingo en diversas áreas costeras, en particular en las comarcas del Alt Empordà, Baix Empordà y Selva, donde se anticipa un oleaje que podría superar los 2,5 metros, con un marcado componente norte y un mar agitado.
Asimismo, se ha mantenido en estado de alerta el plan de emergencias Vencat, que aborda el riesgo de vientos huracanados en toda Catalunya. Este comunicado fue emitido el sábado y resalta el potencial de fuertes ráfagas de viento que azotarán el territorio durante todo el día.
Se prevé que la intensidad del viento aumente en todo Catalunya, con rachas que podrían superar los 90 kilómetros por hora, siendo el tercio norte y este el más afectado por estas condiciones climáticas extremas.
La Costa Brava se verá particularmente impactada por este viento del norte, lo que puede generar olas peligrosas de más de 2,5 metros hasta el mediodía del lunes. Protección Civil ha señalado que la situación podría volverse crítica en puntos como Cap de Creus y Cap de Begur, en Girona.
A partir de la noche del sábado y hasta el cierre del domingo, se anticipan nevadas significativas en las zonas del norte del Pirineo, especialmente en Val d'Aran y en el norte de Alta Ribagorça y Pallars Sobirà, con acumulaciones que podrían exceder los 10 centímetros a partir de los 900 metros de altitud.
Adicionalmente, el viento podría dar lugar a nieve arrastrada y condiciones de nevasca, lo que ha llevado a activar la alerta del plan Neucat, que se prepara para posibles complicaciones en el acceso y la movilidad.
Las autoridades de Protección Civil han instado a la población a ejercer "extrema precaución" en lo que respecta a los desplazamientos y actividades al aire libre, especialmente a las puertas de la Semana Santa. Se recomienda seguir atentamente las orientaciones del Servei Català de Trànsit (SCT) y prestar atención a los avisos oficiales.
En áreas urbanas, se aconseja estar especialmente alerta ante el riesgo de objetos del mobiliario urbano y elementos de edificios que pudieran desprenderse debido a las fuertes rachas de viento. También se desaconseja acercarse a espigones, paseos marítimos y senderos costeros, dada la peligrosidad del estado del mar en este periodo.