El Ayuntamiento de Barcelona aprueba una inversión de 3,42 millones para renovar el Parc de Can Dragó en un contexto de prioridades urbanísticas y políticas municipales
El Consistorio barcelonés ha dado luz verde a la remodelación integral del Parc de Can Dragó, en Nou Barris, con una inversión inicial de 3,42 millones de euros. La intervención abarcará más de 10.600 metros cuadrados, centrada en mejorar las infraestructuras y la convivencia en el espacio verde, que se mantiene como un elemento clave en la planificación urbana de la ciudad.
Este proyecto responde a las líneas estratégicas del gobierno local, en un momento en que la administración municipal ha priorizado la regeneración urbana y la igualdad de acceso a espacios públicos. La iniciativa se enmarca en un contexto de tensiones políticas en Cataluña, donde las administraciones buscan reforzar su compromiso con la calidad de vida en los barrios, especialmente en zonas con necesidades de mejora en infraestructuras urbanas.
El proceso de aprobación se realiza en un marco de diálogo con la ciudadanía y de cumplimiento de los procedimientos administrativos, que incluyen un período de información pública de 30 días hábiles. La puesta en marcha de las obras, prevista para un año, se produce en un momento de fuerte inversión municipal en proyectos de renovación urbana, en línea con la política de mantenimiento y mejora de los servicios públicos.
Las actuaciones específicas incluyen la ampliación de las áreas de juegos infantiles, la incorporación de espacios para mayores y actividades de calistenia, así como la reubicación de zonas de petanca y un área de recreo para perros, con un diseño más integrado y respetuoso con el entorno residencial.
Además, se prevé mejorar la conectividad del parque con su entorno mediante nuevos pasos peatonales y la renovación del mobiliario urbano y el alumbrado. La obra busca también garantizar la accesibilidad total para personas con movilidad reducida, en línea con las políticas inclusivas impulsadas por el Ayuntamiento.
En un contexto más amplio, esta inversión refleja la estrategia de las administraciones locales para fortalecer la cohesión social y la calidad de vida en Barcelona, frente a los desafíos económicos y políticos que atraviesa Cataluña, consolidando la gestión de recursos en proyectos de interés común y sostenibilidad urbana.