El distrito de Sarrià-Sant Gervasi proyecta 200 viviendas sociales en tres años
El distrito de Sarrià-Sant Gervasi en Barcelona prevé la construcción de 200 viviendas sociales en un plazo de tres años, cifra que supera en 73 unidades las existentes actualmente. La inversión pública en el ámbito de la vivienda en los últimos dos años alcanza los 32,8 millones de euros, en comparación con los 21,5 millones invertidos en la primera mitad del mandato anterior. Estas cifras representan la mayor apuesta en vivienda social en la historia del distrito, en un contexto de críticas por parte de la oposición política que acusa a la administración local de falta de acción.
La teniente de alcalde y concejal del distrito, Maria Eugènia Gay, defendió estos avances en una entrevista, resaltando el compromiso del consistorio frente a las acusaciones de inacción y resaltando los datos económicos y de planificación. La gestión busca equilibrar las demandas sociales con los recursos disponibles, en medio de un contexto de presión política y social en Barcelona.
En cuanto a la adquisición de terrenos, Gay descartó la compra de la finca Can Raventós a la promotora CORP, debido al elevado coste de entre 18 y 20 millones de euros, que consideró incompatible con la construcción de vivienda social en esa parcela. La propiedad, además, no ha mostrado interés en negociar, limitando las opciones del ayuntamiento para ampliar oferta de viviendas sociales en esa zona.
Sobre la expropiación de la Casa Buenos Aires en Vallvidrera, la responsable municipal explicó que la invasión fue considerada ilegal y que una sentencia judicial anuló la expropiación. Actualmente, el Ayuntamiento negocia con los propietarios para determinar la compensación, con la intención de convertir el inmueble en un centro de vivienda para emergencias y jóvenes, en línea con las políticas sociales del consistorio.
Estas decisiones reflejan la estrategia del gobierno local de priorizar la vivienda social en un contexto de crisis habitacional y de incremento de la demanda, en un escenario político donde la gestión en materia de vivienda se ha convertido en uno de los principales focos de controversia y debate en Barcelona.
En un marco más amplio, Barcelona atraviesa un período de tensión política y social, donde la lucha por los derechos sociales y la defensa de la ciudadanía en zonas conflictivas, como Gaza, se han convertido en temas de referencia. La administración local busca fortalecer su imagen en un escenario internacional y reafirmar su compromiso con los derechos humanos y la solidaridad, en medio de una crisis global que afecta también a la política interna de la ciudad.