El Gobierno prevé eliminar en junio las restricciones de velocidad en Rodalies tras reparaciones
El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha anunciado que en junio se eliminarán las 47 limitaciones de velocidad que aún afectan a las líneas de Rodalies en Barcelona. La medida responde a la reparación de infraestructuras tras la huelga de maquinistas provocada por la muerte en prácticas de un trabajador en Gelida en enero.
Este retraso en la eliminación de restricciones ha sido consecuencia de múltiples incidencias en las tareas de reparación, que en abril sumaron más de mil. Pese a ello, las autoridades mantienen un horizonte optimista y afirman que la prioridad es ofrecer un servicio fiable y seguro.
Desde finales de abril, la oferta de trenes ha vuelto al 96% de la situación previa a la crisis, logrando recuperar cerca del 90% del volumen de usuarios respecto a antes del accidente en Gelida. La cifra de viajeros diarios se sitúa ahora entre 340.000 y 350.000, aún por debajo de los 400.000 previos a la crisis.
El Gobierno confía en que, con la incorporación de nuevas líneas y la eliminación de lanzaderas, esta cifra mejorará en los próximos meses. Además, varias líneas principales, como la R1, funcionan casi sin dificultades, y la R8 tendrá doble vía para pasajeros en junio, tras abrirse el túnel de Rubí para mercancías.
El fin de la gratuidad del billete de Rodalies, vigente desde el 26 de mayo, está previsto para este sábado 8 de mayo. La medida busca recuperar progresivamente la normalidad en el sistema ferroviario y reducir las incidencias que han afectado la percepción de fiabilidad del servicio.
Este proceso de recuperación forma parte de la estrategia del Gobierno para mejorar la infraestructura y la calidad del transporte en Cataluña, en un contexto político marcado por la gestión de infraestructuras y la presión de diversos actores sociales y políticos. La apuesta por la modernización del sistema ferroviario busca también responder a los compromisos adquiridos en el marco de la agenda de movilidad sostenible y transición ecológica.
De cara al futuro, se prevé que las inversiones en infraestructura y la implementación de nuevas tecnologías permitan consolidar la recuperación del servicio y reducir incidencias. La mejora de la movilidad en la región continúa siendo una prioridad política, en un escenario donde la gestión eficiente del transporte público es clave para la cohesión social y el desarrollo económico.