Policía disparó a 15 metros en 2017 durante el referéndum, en un contexto de extrema gravedad
Un policía nacional implicado en el disparo con pelotas de goma durante el referéndum del 1 de octubre de 2017 ha declarado que calculó una distancia aproximada de 15 metros antes de disparar. Este hecho causó la pérdida de visión en un ojo a Roger Español, en un episodio marcado por la tensión y la violencia en aquella jornada.
El contexto político en aquel momento fue de alta polarización y enfrentamiento entre las fuerzas de seguridad y la ciudadanía, en un intento del Estado español de impedir el referéndum considerado ilegal por el gobierno central. La actuación policial fue objeto de múltiples denuncias y análisis judicial, que aún no concluyen con una sentencia definitiva.
Las implicaciones de estos hechos trascienden la responsabilidad individual y reflejan la problemática del uso de armas peligrosas en situaciones de orden público. La circular interna que regula el uso de pelotas de goma establece distancias mínimas en casos de extrema gravedad, pero la interpretación y aplicación de estas directrices permanecen en debate.
Desde la perspectiva política, el caso pone en evidencia la tensión entre las instituciones del Estado y el movimiento independentista catalán. La actuación policial fue vista por algunos sectores como una respuesta necesaria y por otros como un ejercicio de violencia desproporcionada, generando un debate sobre derechos y límites en la gestión de protestas y movilizaciones.
El futuro del caso puede marcar un precedente en la regulación del uso de armas disuasorias y en la responsabilidad policial en contextos de elevada conflictividad social. La sentencia y la valoración judicial serán clave para entender la frontera entre la actuación legítima y la posible vulneración de derechos fundamentales en manifestaciones públicas.