Casi 90% de vehículos previstos han salido del área metropolitana de Barcelona en inicio de Semana Santa
Desde las 8 de la mañana del jueves hasta el mediodía de este viernes, un total de 500.228 vehículos han abandonado el área metropolitana de Barcelona, lo que representa el 89,3% de los 560.000 previstos para este período. Se estima que entre jueves y viernes saldrán aproximadamente 560.000 vehículos, mientras que se espera que regresen alrededor de 590.000 desde el domingo y hasta el lunes de Pascua, en un operativo coordinado por el Servei Català de Trànsit para gestionar el tránsito en carreteras catalanas durante la Semana Santa.
Estos movimientos masivos se enmarcan en un contexto donde las decisiones políticas y la gestión de movilidad en Cataluña han sido objeto de debate, especialmente ante las recientes medidas restrictivas y el impacto de la pandemia en la planificación de desplazamientos. La coordinación entre diferentes administraciones ha sido clave para intentar minimizar las congestiones y garantizar la seguridad vial en una temporada de alto volumen de desplazamientos.
Hasta el momento, se han registrado incidencias en varias vías principales, incluyendo un accidente múltiple en la AP-7 a la altura de Olèrdola, que ha provocado el corte temporal de dos carriles y atención a tres heridos en estado menos grave. También se reportan retenciones en tramos de la AP-7 entre Montmeló y Mollet del Vallès, en dirección a Girona, así como congestiones en la C-32 entre Castelldefels y Sitges y en la C-16 entre Berga y Cercs.
Estas situaciones reflejan la complejidad de gestionar un volumen de tráfico que, en términos políticos, evidencia la necesidad de planificaciones más sostenibles y de una infraestructura vial adecuada para responder a las demandas de movilidad en períodos de alta afluencia, como la Semana Santa.
El contexto más amplio de estos movimientos coincide con debates sobre la inversión en transporte público y la necesidad de reducir la dependencia del vehículo privado en Cataluña, en línea con políticas de sostenibilidad y objetivos de reducción de emisiones. La gestión eficiente de estos picos de movilidad será determinante para mejorar la seguridad vial y reducir el impacto ambiental en el futuro cercano.