Catalunya invierte 240 millones en infraestructura ciclista para promover la movilidad sostenible
El Govern de la Generalitat ha aprobado un plan plurianual con una inversión superior a los 240 millones de euros, destinado a fortalecer la red de infraestructuras ciclistas en Catalunya hasta 2030. La iniciativa contempla la construcción de más de 260 kilómetros de vías y la creación de rutas cicloturísticas, con un énfasis en la seguridad y la intermodalidad con el transporte público.
Este plan responde a una estrategia política orientada a consolidar una movilidad más activa y con menor impacto ambiental, en consonancia con los compromisos del Ejecutivo catalán para avanzar hacia una economía descarbonizada. La continuidad en las políticas de promoción de la bicicleta refleja también una intención de consolidar la agenda de sostenibilidad dentro del contexto de un proceso de descentralización y modernización del transporte público en la región.
El programa, que hereda y amplía las acciones de la Estratègia Catalana de la Bicicleta y del período 2022-2025, busca dotar a Catalunya de una red segura, continua y funcional que pueda cubrir la mayoría de desplazamientos cotidianos de menos de 10 kilómetros, donde se concentra la mayor movilidad en la región.
Las actuaciones prioritarias incluyen la ejecución de nuevas vías ciclistas, la promoción de rutas cicloturísticas y la implementación de aparcamientos seguros, como los bicitancats en estaciones ferroviarias, que facilitarán la conexión entre diferentes modos de transporte. La inversión en estos aparcamientos piloto supera los 7 millones de euros, con varias estaciones en construcción en diferentes localidades.
Más allá de las cifras, la estrategia refleja un compromiso político que busca fortalecer un modelo de movilidad más sostenible y resiliente, en línea con los objetivos europeos de reducción de emisiones y mejora de la calidad del aire en zonas urbanas y rurales.
Este enfoque en la movilidad activa se enmarca en una tendencia global hacia ciudades más sostenibles y en la necesidad de reducir la dependencia del coche privado, especialmente en el contexto del debate político sobre la gestión del transporte y la protección del medio ambiente en Catalunya y el conjunto de España.