Las estaciones de esquí de FGC alcanzan récord de más de un millón de visitantes en temporada
Las seis estaciones gestionadas por Ferrocarrils de la Generalitat (FGC) en los Pirineos catalanes superaron por primera vez el millón de visitantes durante la pasada temporada invernal, alcanzando un total de 1.018.801 usuarios. La Molina fue la estación más concurrida, con 401.283 esquiadores, y la temporada se extendió desde el puente de la Purísima hasta Pascua, sumando 124 días de apertura.
Este incremento en afluencia se produce en un contexto político marcado por debates sobre la gestión de recursos públicos en el ámbito turístico y de infraestructuras. La Generalitat ha priorizado la promoción del turismo de nieve como motor económico en las comarcas del Pirineo, reforzando la marca Pirineu365, en medio de una política que busca desestacionalizar la oferta y equilibrar los impactos económicos y ambientales.
El presidente de FGC, Carles Ruiz, ha destacado que las condiciones de nieve fueron excepcionales, con espesores récord en varias estaciones, y ha señalado que la actividad representa aproximadamente el 11% del PIB en estas comarcas, enfatizando su papel en el sostenimiento económico local. La temporada también ha visto un notable aumento en el uso del sistema de suscripción Flexipass y en la participación en programas educativos y competiciones deportivas.
El aumento de visitantes y de actividades relacionadas ha generado debates sobre la sostenibilidad del turismo en zonas de alta fragilidad ambiental y sobre la inversión pública en infraestructuras en un momento de restricciones presupuestarias. La Generalitat ha subrayado la importancia de equilibrar crecimiento económico con protección del entorno natural, en un escenario donde el turismo es clave para la economía catalana.
Tras la temporada de invierno, las estaciones se preparan para abrir en verano con nuevos proyectos orientados a diversificar la oferta y reducir la dependencia del esquí, en línea con las políticas de promoción del turismo de naturaleza y actividades al aire libre en el territorio. La estrategia busca fortalecer la economía local y promover un desarrollo turístico más sostenible y equilibrado.
Este fenómeno refleja un escenario más amplio en el que las políticas públicas en Cataluña intentan responder a la demanda creciente de actividades de ocio en el medio rural, en un contexto de debates sobre la gestión de recursos y la protección del entorno natural, ante la presión de un turismo que cada vez requiere mayor regulación y planificación.