Las muertes en carreteras catalanas caen un 38% en 2026, con 20 víctimas menos
Hasta el 30 de abril de 2026, las carreteras catalanas registraron 33 fallecidos en 32 accidentes mortales, una disminución del 38% respecto al mismo periodo del año anterior. Este descenso refleja avances en la seguridad vial, en un contexto en que las cifras siguen siendo un indicador clave de la política de movilidad y seguridad del gobierno catalán. La reducción se sitúa también un 39% por debajo del año 2019, considerado el año base en los objetivos de reducción de siniestralidad. La mayoría de las víctimas son hombres, con un colectivo vulnerable destacado entre motoristas, peatones y ciclistas. Los datos muestran una concentración en carreteras principales, como la C-25, AP-7 y N-340, donde los accidentes más frecuentes son salidas de vía y choques frontales. La franja de edad más afectada es la de 45 a 54 años, aunque también hay víctimas menores de 34 años, incluyendo un menor de 14. La distribución temporal indica que la mayoría de los fallecimientos ocurren en días laborables, aunque la incidencia en fines de semana y días de operación especial también es significativa. La provincia de Barcelona concentra la mayor parte de los decesos, seguida de Tarragona, Lleida y Girona. Estos números reflejan un avance en las políticas de seguridad vial, aunque también subrayan la necesidad de continuar reforzando medidas específicas para colectivos vulnerables y en carreteras de alta peligrosidad. La tendencia positiva invita a analizar las estrategias adoptadas y su posible extensión para reducir aún más la mortalidad en las vías catalanas en el futuro cercano.