Crónica Cataluña.

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Ordeig estima que el desperdicio de alimentos genera un costo de 900 millones.

Ordeig estima que el desperdicio de alimentos genera un costo de 900 millones.

El desperdicio de alimentos en Catalunya asciende a cifras alarmantes, afectando tanto a la economía como al medio ambiente. Según Òscar Ordeig, conseller de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, se estima que el coste del derroche alimentario en esta comunidad autónoma es de 900 millones de euros.

Durante una conferencia de prensa, celebrada el pasado miércoles en Barcelona junto a Lluís Fatjó-Vilas, presidente del Banc dels Aliments, Ordeig destacó las implicaciones económicas de este fenómeno. "Las familias catalanas están arrojando a la basura alimentos que podrían representar un importante ahorro en su economía", manifestó el conseller.

Ordeig también hizo una comparación impactante, señalando que este despilfarro equivale al consumo de agua de todos los hogares catalanes durante un mes y medio, o a la cantidad necesaria para llenar 14,000 piscinas olímpicas. Estas comparaciones ponen de manifiesto la magnitud de la situación.

El impacto ambiental del derroche alimentario es igualmente preocupante, generando aproximadamente 460,000 toneladas de emisiones de CO2. Para poner esto en perspectiva, es el equivalente a realizar 21,000 vuelos de ida y vuelta entre Barcelona y Bruselas, con un total de 200 pasajeros por vuelo.

En su intervención, Ordeig hizo un llamado a la acción, afirmando que se prevé la adopción de una estrategia contra el desperdicio de alimentos en 2026, en el marco de la legislación alimentaria aprobada por el Parlament. Se busca establecer medidas para frenar esta tendencia insostenible.

Por su parte, Fatjó-Vilas subrayó la necesidad de crear conciencia sobre el desperdicio alimentario, advirtiendo que se trata de un lujo que la sociedad no puede permitirse. Además, mencionó que el acceso a una alimentación saludable sigue siendo un desafío para muchos, un derecho que hoy no se garantiza para todas las personas.

El Banc dels Aliments ha estado en la primera línea de la lucha contra el desperdicio, logrando recuperar más de 70 millones de kilos de alimentos en los últimos cinco años, lo que demuestra la urgencia de abordar este problema de manera colectiva. Las estadísticas y los testimonios vislumbran un camino hacia una mayor responsabilidad social y ambiental.