Crónica Cataluña.

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Agricultores catalanes advierten: el acuerdo UE-Mercosur favorece a grandes corporaciones.

Agricultores catalanes advierten: el acuerdo UE-Mercosur favorece a grandes corporaciones.

BARCELONA, 10 de enero.

Los agricultores de Cataluña han tomado la iniciativa esta semana, organizando protestas en diversos puntos de la región para expresar su rechazo al acuerdo comercial recientemente aprobado entre la Unión Europea y Mercosur. Los productores locales temen que este pacto perjudique gravemente sus negocios, argumentando que los beneficios no llegarán a ellos, sino que quedarán en manos de grandes inversores.

Rafel Verdiell, un agricultor dedicado al cultivo de arroz en el Delta de l'Ebre, ha manifestado su preocupación en diálogo con Europa Press. Verdiell advierte que la desigualdad en las regulaciones entre Europa y Mercosur creará un escenario de competencia desleal, al permitir que productos menos regulados ingresen al mercado europeo, poniendo en riesgo el futuro de los agricultores locales.

"Estamos siendo engañados: se aprovechan de la mano de obra barata en esos países y arruinan nuestro trabajo. Este acuerdo traerá consecuencias muy negativas para nosotros. Simplemente no podemos competir con esos países", señala Verdiell con palpable frustración.

El pacto entre UE y Mercosur, cuya aprobación se ha concretado recientemente, afectará de manera dispar a diferentes sectores de la economía en Cataluña. Si bien el ámbito automovilístico podría beneficiarse de una reducción de aranceles, el sector agroalimentario, incluidos los arroceros, enfrentará retos significativos.

Un análisis titulado 'Impactes econòmics de l'acord UE-Mercosur a Catalunya', elaborado por Acció, la agencia responsable de la competitividad empresarial en el gobierno catalán, destaca que a finales de 2024, Cataluña se posicionaría como la segunda comunidad autónoma de España con mayor volumen de importaciones desde Mercosur, representando un 20,8% de las compras, solo por detrás de Andalucía.

La tendencia de las importaciones catalanas desde Mercosur ha mostrado un crecimiento notable en las últimas dos décadas, incrementando un 58% entre los años 2020 y 2023. Este aumento se concentra principalmente en productos agrícolas, tales como habas, frutas, aceites, arroz y carne, representando el 70% del total de importaciones de la región.

Este acuerdo comercial, que contempla la eliminación significativa de aranceles, prevé un aumento en la competencia que podría perjudicar a productos agrícolas catalanes, especialmente el arroz y el vino. Esta situación ha sido advertida en el informe al respecto.

Josep Antoni Vidal, responsable del sector arrocero en Unió de Pagesos y propietario de explotaciones en el Delta de l'Ebre, ha destacado que la verdadera intención detrás de este acuerdo es favorecer a las grandes cadenas de distribución y no a los agricultores locales.

Vidal pone como ejemplo la iniciativa europea 'Todo excepto armas', que permite la importación sin aranceles desde países en desarrollo, excepto en el caso de productos armamentísticos. Sin embargo, señala que medidas como estas no han logrado mejores condiciones de vida para las comunidades locales, como es el caso de Myanmar, exportador de arroz con una población aún sumida en la pobreza.

De acuerdo con el estudio de Acció, la llegada de productos del Mercosur, sobre todo carne bovina, avícola y aceite de soja, podría reemplazar a la carne de cerdo y al aceite de oliva producidos en Cataluña, lo que impactaría negativamente en las exportaciones catalanas de estos productos.

Rossend Saltiveri, un ganadero de Ivars d'Urgell dedicado a la cría de cerdos, ha comentado que las diferencias en estándares técnicos y sanitarios entre la UE y Mercosur se convierten en un obstáculo para la carne de cerdo, que además ya enfrenta el desafío de la crisis de la peste porcina africana.

"Si se quiere introducir producción de esos países en Europa, debe hacerse bajo los mismos estándares exigentes que nosotros aplicamos, que incluyen estrictas normativas sobre bienestar animal y la prohibición de ciertos pesticidas", ha declarado Saltiveri.

Aunque reconoce que el sector porcino no enfrenta una amenaza inmediata tan severa como el vacuno o el arroz, subraya el potencial de Brasil como un gran productor de carne de cerdo: "Su capacidad de producción es creciente, aunque aún tienen que satisfacer su propio mercado interno. Sus menores costos de producción y regulaciones menos rigurosas son una preocupación", agrega.

A pesar de las movilizaciones de los agricultores, que comenzaron en Cataluña y se extendieron a otros países como Francia, Alemania y Grecia, los Estados miembros de la UE aprobaron el acuerdo, respaldado por una mayoría calificada.

SIN embargo, no todos los países lo apoyan; Francia, Hungría, Polonia, Austria e Irlanda votaron en contra, mientras que Bélgica se abstuvo. Por su parte, España se ha posicionado como uno de los defensores más firmes del acuerdo durante las negociaciones.

El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, defendió la iniciativa afirmando que ver el acuerdo con Mercosur como una amenaza es un gran error, y resaltó que representa una oportunidad también para el sector agroalimentario.

Finalmente, el conseller de Agricultura, Òscar Ordeig, manifestó la necesidad de tranquilizar al sector primario catalán, asegurando que podrán competir con los productos de Mercosur "si se establece un marco justo y equitativo". Además, recalcó que es imperativo que los productos importados cumplan con las mismas regulaciones y controles que los europeos, a la par que pidió un acuerdo con los agricultores para desactivar bloqueos de carreteras y puertos, evitando así graves perjuicios económicos.