El Gobierno de la Generalitat de Cataluña ha dado un paso importante en la regulación de ayudas destinadas a la agricultura, especialmente en lo que respecta a la protección de cultivos frente a la fauna cinegética. El Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación ha presentado las bases de un programa que busca facilitar a los agricultores la adquisición de medios para salvaguardar sus áreas de cultivo.
Entre las medidas incluidas, se prevé la compra de amplificadores de luz para la caza nocturna y munición, así como la posibilidad de contratar servicios privados para el control de especies cinegéticas que están causando estragos en las tierras agrícolas. Según un comunicado emitido por la Conselleria, estas iniciativas están dirigidas a los titulares de explotaciones agrarias que enfrentan problemas debido a la fauna salvaje.
La reciente iniciativa llega en un contexto de creciente tensión, tras las protestas del sindicato Unió de Pagesos en Girona y La Seu d'Urgell, donde se exigía un control más riguroso de la población de fauna cinegética. Raquel Serrat, coordinadora nacional del sindicato, criticó la posición del Gobierno, argumentando que se está cediendo ante las demandas de los cazadores, lo que trae consigo una gestión ineficaz de la fauna, y limita a los agricultores en su derecho a proteger sus tierras.
Para estructurar la ayuda, se han delineado varias líneas de apoyo. La primera ofrece hasta un 80% de subvención y un máximo de 20.000 euros para la adquisición de medidas de protección como redes, cierres y hilos eléctricos. La segunda línea, que admite hasta el 50% de subsidio y un tope de 2.000 euros, se destina a la compra de dispositivos de visión térmica y nocturna.
Por otro lado, se introduce un programa específico para la compra de munición del calibre 12, orientado exclusivamente al control de conejos. Esta ayuda puede cubrir hasta el 75% del costo de munición sin plomo y hasta el 50% para la de plomo, con un límite de 1.000 euros por solicitante. Finalmente, la cuarta línea de ayudas, con un tope de 50.000 euros y hasta un 80% de financiación, está dirigida a la contratación de empresas y profesionales que se encarguen del control de estas especies, incluyendo la habilitación de guardias rurales como guardias de caza.
Adicionalmente, se incluyen en el banco de ayudas los servicios de profesionales que realizan captura de fauna bajo autorización, especialmente en entornos urbanos donde se enfrentan problemas con jabalíes y especies invasoras. A la fecha, ya han sido implementados planes de control para conejos en las comarcas de Lleida y para la población de jabalí en Rocacorba, y se anticipa que en septiembre se aprueben más iniciativas de control en el Alt Pirineu y Terres de l’Ebre, debido a la preocupación por la propagación de enfermedades como la tuberculosis en la ganadería extensiva.
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