Crónica Cataluña.

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Los bomberos esperan sofocar el incendio en Torrefeta (Lleida) tras el descenso de las temperaturas esta tarde.

Los bomberos esperan sofocar el incendio en Torrefeta (Lleida) tras el descenso de las temperaturas esta tarde.

Los Bomberos de la Generalitat están llevando a cabo un detallado análisis de los daños causados por el incendio en Torrefeta i Florejacs, en la provincia de Lleida. La situación con el fuego ha sido estabilizada desde el lunes, y se espera que durante la tarde de este martes se logre tener un mayor control, dependiendo de la caída de las temperaturas.

David Borrell, jefe del cuerpo de bomberos, ofreció detalles a los medios desde el centro de control en Guissona, subrayando que están empleando todos los recursos disponibles con un equipo de trabajo intensivo para controlar la situación.

Borrell enfatizó que el principal reto que enfrentan son las elevadas temperaturas presentes en el litoral y prelitoral catalán, donde se registran cifras cercanas a los 40 grados. Este factor ha complicato considerablemente las labores de extinción.

El jefe de bomberos también mencionó que, a diferencia de ayer, las tormentas previstas no deberían impactar de la misma manera. Según sus pronósticos, es menos probable que estas afecten la parte occidental de Catalunya, lo que podría aportar un alivio a las tareas de contención.

Los bomberos han puesto especial atención en el lado derecho del incendio, en la zona norte, que se sitúa en el valle del río Segre, donde se concentra gran cantidad de vegetación, incrementando el riesgo de propagación del fuego.

Además de trabajar en la contención del fuego y el marcado perimetral, los equipos de bomberos están realizando un "inventario exhaustivo" de las infraestructuras que han sido afectadas, abarrotando así un área de aproximadamente 6.500 hectáreas, aunque el incendio ha consumido cerca de 5.300 de estas.

Finalmente, Borrell destacó la violencia del incendio, que ha devastado extensiones de cereal que, tras las lluvias registradas en primavera, crecieron considerablemente, convirtiéndose en material muy combustible y propenso a la ignición.